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La Zona Romántica

Por Humberto Famanía Ortega.-

Hace algunos ayeres la playa favorita de los vallartenses fue y ha sido siempre la playa de los Muertos, hoy en día llamada la zona romántica. Recuerdo de niño cuando teníamos que pasar por el puente colgante en tiempo de lluvias o bien en las secas sorteando las rocas del rio Cuale para llegar a saborear de las bellezas de este lugar y luego pasar al rio a bañarnos con agua dulce, después de gozar del mar y de un sol que nos permitía ponernos con un color moreno muy digno de pata salada. Muchos caminábamos cerca de esta bella playa por las pilitas, el pulpito, amapas y conchas chinas donde sus rocas hacen que se formen albercas naturales.

Nuestro manjar en estos paseos se componía de tacos con tortillas hechas a mano, con arroz, carne de pescado, res, pollo o puerco y frijolitos con queso. Se traían en ollas de peltre que permitían enterrarse en la arena caliente para que no se enfriaran y las aguas de frutas naturales nos deleitaban después de nadar, correr y jugar sobre sus arenas. Qué tiempos aquellos donde nuestros paseos también por el rio los hacíamos caminando, muchas veces en el recorrido cantábamos, chiflábamos, ayudando a transportar los enseres de paseo y nuestros alimentos con alegría. A veces  formábamos caravanas de familias y amigos a gozar de nuestros atractivos naturales, mucho valorábamos estos momentos.

Cuanta historia existe en este paraíso que hacen llenarme de enorme nostalgia. No entiendo del concepto de progreso cuando vemos necesidades básicas en cuanto al saneamiento integral de esta ciudad y más de esta zona de la colonia de la Emiliano Zapata. En fin amigos lectores cuando existe una planeación urbana responsable todo crece en base en estudios de factibilidad pero tal parece que estamos en una carrera por agotar nuestros recursos naturales con tal de obtener enormes ganancias a cambio de llenar de construcciones que tarde que temprano contribuirán a colapsar al sistema de agua potable y alcantarillado, sino al tiempo.

Recuerdo en la administración municipal del Dr. Efrén Calderón entre 1989-1992, en que me toco presidir la vicepresidencia municipal. Unas de las acciones fue precisamente el rescatar la zona de los muertos, reconstruyendo el muelle que se encontraba destruido, esta zona urbana se encontraba en decadencia sin movimiento turístico, ahora la de mayor progreso material. Formamos un patronato donde pueblo y gobierno se unió, logrando emprender varias acciones para levantar del ostracismo esta parte tan importante de nuestra cabecera municipal; misión cumplida.

Debo de hacer mención especial a personas visionarias como Don Juan Peña Dávalos y Máximo Cornejo Quiroz qepd. Ellos me inspiraron el promover esta zona iniciando con la reconstrucción del muelle de los Muertos, asi como mi reconocimiento al Ing. Rodolfo González Macías qepd Director del SEAPAL por rehabilitar el alcantarillado y alumbrado, logrando detonar este atractivo icono de los vallartenses. Agradecemos a la colonia norteamericana, colindantes de este muelle y al gobierno municipal de ese tiempo que juntos logramos el hacer voltear los ojos de las autoridades federales para que hoy en día se erija un muelle realmente bello.

Muchas cosas puedo decir de esta zona romántica que en honor a la verdad se tuvo que hacer mucho esfuerzo de auténticos hijos de esta noble tierra. Hoy en día la explotan sin piedad prestadores de servicios turísticos sin conciencia. La historia no miente, simplemente lo único que sugiero es cuidar con mucha responsabilidad este destino turístico donde exista equilibrio  entre la oferta y la demanda con un alto sentido de hijos bien nacidos de esta región que mucho nos ha dado y sigue dándonos. Mostremos con amor la conservación de su entorno que es precisamente el atractivo principal hoy en día amenazado

En los años sesentas arribo el primer barco turístico procedente de California, recuerdo con emoción los nombres de algunos de ellos, pioneros al princesa Margarita, Patricia, Fairsea e Italia se fondeaban frente a la playa de los Muertos y eran recibidos en sus propias lanchas de transporte en el muelle de los Muertos. Donde se encuentra el Hotel Marsol, en esa calle existían comercios donde ofertaban toda clase de recuerdos mexicanos. Había mucha vida en los setentas, hasta cuando cambiaron de sede la llegada de los barcos turísticos a la nueva terminal marítima, como resultado la zona de los muertos bajo su afluencia turística.

Se escuchaban los lamentos de todos aquellos prestadores de turismo por haber abandonado el muelle por su destrucción, al grado que representaba un peligro para los turistas que nadaban y caminaban por su playa, todo era tristeza. Tomamos al toro por los cuernos en 1989 e iniciamos su promoción y gestión ante las autoridades marítimas para remodelar nuevamente dicho muelle y fue reinaugurado en 1990, donde la alegría broto al grado que hoy en día se convirtió en una prospera zona turística, donde también se ha convertido en la preferencia del turismo gays. Somos respetuosos de sus situaciones sexuales pero no de las constantes exhibiciones ante los ojos de todos de parejas que no respetan las sanas costumbres, es importante reglamentarlos con respeto a los derechos humanos.

Sigue este hermoso balneario siendo el más seguro de la costa de Bahía de Banderas y realmente llega todo tipo de turismo, hoy goza de una oferta turística que hacen de las delicias de los visitantes. Muchos comercios, restaurantes de todo tipo de gastronomía, una variedad de condominios la mayoría edificios con varios pisos que ya parece New York en chiquito, pero con aspiraciones a convertirse en zona de rascacielos. En fin amigos lectores, hagamos que nuestro destino turístico no cambie sus atractivos por inmensas bolas de cemento y ladrillos.

-. Es imperativo el recordar que somos un pueblo con memoria histórica y agradecido; hagamos un compromiso solidario para lograr sentar las bases de un lugar privilegiado de Dios .-

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