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Caminando a Paso Firme

Por Humberto Famanía Ortega.

Cuando era muy joven y veía marchar a los soldados en los desfiles siempre con gallardía; los admiraba deseando un día ser como ellos portando con orgullo su uniforme, resguardando a nuestro lábaro patrio. La banda de guerra no podía faltar vibrando con emoción sus tambores y sus cornetas emitiendo un sonido claro donde nos hacía sentir el privilegio de ser mexicanos. También mi respeto a nuestros charros con sus trajes típicos, montando a sus corceles uniéndose  como un signo de amor a nuestra Nación. A esos tiempos evoco para hacer un compromiso donde renazca nuestro espíritu de hijos bien nacidos de esta patria generosa que reclama nuestra unidad para emprender nuevos caminos hacia nuestra verdadera integración para lograr nuestros grandes anhelos.

Un soldado en cada hijo te dio, habla una estrofa de nuestro himno nacional, muy significativa porque todos somos miembros de esta falange nacionalista. Somos un ejército del pueblo y como tal debemos de velar por los intereses de cada familia mexicana. Nuestro camino se hace al andar, que cuando se ejerce con disciplina, emoción, honradez y trabajo organizado se vencen todos los obstáculos que puedan impedir nuestro desarrollo. Debemos de afrontar las fuertes embestidas de la corrupcion e impunidad que inundan en estos tiempos de grandes contrastes, solamente cuando llevemos muy en alto el amor a nuestra nación, venceremos.

Cada uno desde nuestra trinchera debe de asumir responsabilidad, para forjar con inteligencia nuevas reglas que cohesionen nuestra integridad de mexicanos. Buscar nuevas formas de hacer políticas públicas donde unidos nos sintamos una parte alícuota de esta Patria que nos pide tener un desarrollo bien equilibrado para lograr una prosperidad con paz y armonía. Claro que si podemos realizar el sueño que todos anhelamos, caminando a paso firme y contundente, mirando muy lejos, sintiendo muy profundo y volando muy alto con objetivos y metas muy precisas.

Contamos con un país con potencialidades y grandes rezagos a lo largo y ancho de nuestro territorio asi como de grandes contrastes; si observamos a nuestra bandera y hacemos una breve reflexión, vamos a sentir ese amor donde tantos mexicanos sacrificaron su vida y siguen haciéndolo. Porque en sus pliegues lleva inscritas las tragedias y los triunfos de nuestra historia, sus colores son muy fuertes como su significado, amor, esperanza y fortaleza. Hagamos todos los días con devoción un compromiso para buscar la soberanía con lealtad inquebrantable, capaz de elevar nuestra estirpe de raza.

Quienes tenemos el privilegio de vivir en este paraíso Puerto Vallarta Jalisco, debemos de saber que como destino turístico, tenemos un gran compromiso de mostrar costumbres y tradiciones de todas sus regiones; muchas de las veces los turistas extranjeros que nos visitan, únicamente vienen a esta tierra prodigiosa, es nuestro deber sentir nuestro orgullo comunicándoselos. Nuestro arraigo y sentido de pertenencia son elementos necesarios en la búsqueda de la identificación que nos llevara a ser muy solidarios en nuestro progreso. Lo digo a los cuatro vientos que somos un pueblo noble, amable como pocos en la república mexicana.

Nuestra fiestas guadalupanas son baluarte de nuestra mexicanidad, año con año se superan para seguir venerando a nuestra Morena del alma la Virgen María de Guadalupe. La convocatoria siempre se supera en estos actos llenos de respeto, alegría y disciplina en sus manifestaciones. El día 12 de diciembre la peregrinación  de los favorecidos donde asistimos millares de personas desde niños hasta ancianos observando en sus rostros un semblante de agradecimiento lleno de devoción transformada en felicidad. Una demostración de Fe que hace cimbrar hasta lo más profundo de nuestro corazón.

Esto es avanzar a paso firme, sentirnos orgullos de nuestra estirpe como mexicanos que seguimos honrando los grandes acontecimientos que nos dan la fuerza para seguir siempre adelante y sin temor. Todos deseamos estar bien, lo que necesitamos es volver la confianza a nuestra instituciones públicas. Sabemos de la importancia del sector empresarial y financiero, convertirse en facilitadores de la inversión es la garantía de un buen gobierno en sus tres niveles. El sector social es la mano de obra que garantiza el ser más productivos, todos juntos obtendremos prosperidad, por eso es necesario aplicar políticas públicas que garanticen todo el proceso para que con una distribución equitativa se logre bienestar creciente y por ende estabilidad en todos los aspectos de la vida.

He llegado a la conclusión estimados y respetados lectores que en un país fracturado por la desigualdad y polarizado social y políticamente no podremos alcanzar las metas deseadas para lograr las condiciones y oportunidades de progreso para todos. Las reglas deben de cambiar, la aplicación de la justicia y la convivencia civilizada son objetivos irrenunciables a la democracia. Promover una mejor distribución del ingreso el reto. La pobreza y la desigualdad obstaculizan el acceso a una sociedad realmente democrática, económicamente competitiva y socialmente cohesionada y equitativa.

Por otro lado menciono de manera muy especial que es importante el impulsar una reforma educativa más eficiente pues se requiere una educación para la competencia. La competitividad de las naciones reside en la acumulación de conocimientos, ya no en la acumulación de materias primas o incluso de bienes o capital. La educación junto con el desarrollo científico tecnológico constituye elementos estratégicos para el presente y futuro del país; no solo como instrumentos, por excelencia, de movilidad y progreso social, sino también como vía de acceso a mayores niveles de competitividad.

Los mexicanos estamos ante la oportunidad histórica de superar las crisis recurrentes, estamos ante la posibilidad de sentar las bases sólidas para un crecimiento sostenido, sustentable y con equidad social. Solo a través de más oportunidades reales de desarrollo, avanzaremos en el fortalecimiento de la credibilidad y confianza en la actuación de las instituciones y órganos de representación política, asi como la confianza, certidumbre y expectativas de los agentes económicos.

-.Refrendemos nuestro compromiso con la democracia y con el modelo de economía de mercado socialmente responsable y convirtamos la globalización  en una palanca de desarrollo.-

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