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Sociedad En Acción

Por Humberto Famanía Ortega.-

En anteriores comentarios hemos hecho alusión a un movimiento dinámico sin precedentes, a una serie de organizaciones ciudadanas, que de alguna manera buscan sean tomadas en cuenta en los movimientos políticos que se registran en la Nación, con el ánimo de contribuir en las grandes decisiones respecto al desarrollo político, económico, social y cultural. Hoy en día se cuenta con un escenario caracterizado por la pluralidad política, nuevos contornos, volúmenes y formas de participación están marcando el inicio del milenio. Gobernar para todos será siempre el reto de los tres niveles de gobierno, si no jamás se logrará la prosperidad deseada y la armonía se verá empañada.

 

Ahora las organizaciones civiles con estos movimientos tumultuosos han permitido conocer a quienes tienen representatividad, y a la vez poder de convocatoria; será menester darle control y seguimiento, para alcanzar tener eco en las demandas populares. Así hacer a un lado a los que vociferan o agitan a la muchedumbre, sin base ni sustento, pretendiendo hablar a nombre de todos sin representar a nadie, creyendo que aún existe certidumbre de parte de sus representados. Esta es la realidad actual, ya es justo y necesario poder tomar en serio a estos grupos de ciudadanos que finalmente son los que eligen mediante el voto directo y razonado a sus gobernantes, es la hora de evaluar a verdaderos representantes de la sociedad que con proyectos tangibles logren alcanzar la confianza deseada.

 

También es verdad que los partidos políticos acreditados en la Nación no han podido crear las estrategias necesarias para convencer, atraer, conquistar y si es preciso hasta seducir por todos los medios posibles, a futuros sufragantes para ganar una elección, que sin lugar a dudas, los argumentos no han sido soportados con la realidad existente. Es una verdad que sin horizontes ni reglas compartidas, la capacidad de nuestra democracia para movilizar voluntades y para garantizar la capacidad del gobierno del estado mexicano, estará en riesgo. Es por eso que una democracia inestable y por lo tanto ingobernable, puede arrojar a la sociedad, primero hacía la anarquía y después hacía el autoritarismo, estamos a tiempo para evitarlo, si estamos unidos. Es tiempo de asumir nuevas actitudes donde pueblo y gobierno juntos definan sus acciones y prioridades. Los ciudadanos necesitamos ideas claras de cuales son los proyectos y las visiones de gobierno, además tener una concepción clara de lo que cada partido buscará impulsar para conseguir el sufragio en cada cambio de administración.

 

Las organizaciones ciudadanas, deben de convertirse en un instrumento más de la vida política del País, para que constantemente revisen los compromisos contraídos y que de alguna manera estén recordando lo ofrecido y analicen lo realizado. Es tiempo de hacer mejor las cosas con eficiencia, para avanzar siempre hacia la prosperidad en unión con los sectores de la población, he comentado que la forma más  sencilla son cuatro palabras: Escuchar para Decidir y Planear para Realizar, siempre en la consulta estará el éxito de lo que se quiera emprender. A los gobernantes les recomiendo evitar el orgullo, la superioridad y la soberbia, porque estos elementos son nocivos para el Poder  Servir. Por un lado es importante tener conciencia de la debilidad sin falsas humildades, frente a nosotros mismos y ante a los demás.

 

Por ahí dice un dicho, que quienes se duermen en sus laureles, despiertan en medio de tempestades, y como hemos observado a través del tiempo a la sociedad mexicana, que por falta de convicción patriótica no han sabido ser vigilantes, ni han podido ser orientadores para poder advertir en su tiempo de los peligros, las acechanzas y las desviaciones que puedan existir para tratar a cualquier costo evitarlas. Así corresponder en una forma activa a los mexicanos sedientos de justicia,  pero sobre todo de nuevas oportunidades para el progreso ascendente de cada una de sus familias que se han visto seriamente afectadas y aún en estos días no se vislumbra una nueva esperanza en la consecución del bienestar anhelado.

 

La sociedad debe de impulsar que la ciudadanía sea realmente consciente, responsable, que participe en la políticas públicas, no solamente desde el voto, que no solamente use exclusivamente su derecho a votar y ser votado, sino también,  sobre todo que sea partícipe en la construcción del proceso nacional del rumbo de la República; una ciudadanía que pueda exigir. Recuerdo con respeto lo que decía José Francisco Ruiz Massieu; el debate, la confrontación de ideas, que pudiera parecer un mero juego especulativo, es una de las avenidas privilegiadas de la lucha política. Tan es así, que si se perdieran el debate ideológico y la discusión política, se perdieran las goteras del poder, sino que el vestíbulo del poder. Que importante para vida democrática dichas observaciones que hacia el Lic. Ruiz Massieu con conocimiento de causa.

 

 

Recuerdo a  Ekart  Wild en una de sus intervenciones como representante en México de la Fundación Friedrich Ebert, que decía lo siguiente: El impulso para emprender el camino hacia una democracia sólida y duradera, se alimenta de un poder político compartido en los ámbitos nacional, regional y comunal, de la transparencia, la tolerancia y el respeto. A todo ello habrá que sumar la continuidad, elemento que resulta indispensable para todo proyecto político, económico o social, para que pueda tener resultados concretos y no quedar solamente en el discurso.

 

La continuidad tiene su soporte en acuerdos básicos entre los actores más importantes; partidos políticos, sector privado,  sindicatos, organizaciones sociales, etc., alrededor de los aspectos claves en la vida de un País. Existen situaciones históricas en las cuales los acuerdos y el consenso son fundamentales. Considerando que México vive una etapa decisiva de su historia, estamos hablando y pensando en los procesos de modernización productiva, de apertura económica y de las reformas políticas ya realizadas y las que están en camino para alcanzar soluciones concretas que respondan con acierto a las demandas y necesidades de la sociedad.

 

La exigencia de construir el bien en nuestro pueblo, será congruente siempre y cuando se les dé una oportunidad de participación a las asociaciones civiles que buscan en forma ética, profesional y con un alto sentido social contribuir a la grandeza de nuestra Patria. Redoblar esfuerzos en todos los aspectos será el Reto más importante, porque lo mejor de nuestra tierra esta en su gente, porque no se devalúa, al contrario cuando se le toma en cuenta siempre está dispuesta a colaborar, más cuando la paz social esta amenazada internamente.

 

La palabra empeñada solo llegará al corazón de los mexicanos cuando este impregnada de amor a su tierra, sobre todo en quienes recae la conducción de una República como la nuestra, para alcanzar nuevos horizontes en donde la certidumbre vuelva a renacer. Estamos listos los mexicanos a cambiar de mentalidad siempre y cuando la actitud de nuestros gobernantes genere certidumbre en sus acciones donde la responsabilidad, honestidad y capacidad en la administración pública, se conduzca con guía y brújula.

-.SOMOS UNA SOCIEDAD SEDIENTA DE PARTICIPAR EN TODAS AQUELLAS ACCIONES DE BENEFICIO A TODOS LOS MEXICANOS.-

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