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Anhelo de un gobierno honesto

Recordar es vivir, pero lo más importante en la vida es trascender, para alcanzar en la vida su propia justificación de la existencia de cada uno de los que habitamos este hermoso planeta azul. Hoy en día tal parece que tanto el hombre como el mundo contemporáneo están desorientados. Porque encontramos una sociedad de consumo, parece que está muriendo la ideología porque su fuerza se ésta deteriorando. Necesitamos certidumbre moral ya que en la sociedad urgen normas y reglas que permitan comprender aquello que es necesario saber y evitar, aquello que es deseable o no, aquello que es bueno o no lo es. Urge la cultura de la legalidad, que es un conjunto de valores, percepciones y actitudes que el individuo tiene hacia las leyes y las instituciones que las ejecuta.

Estamos en tiempos de cambio, los gobernantes de los tres niveles de gobierno deben de manejar la verdad sin envolturas emocionales, conscientes de que la verdad es un valor político de la democracia, porque quien piense que un pueblo no la puede conocer, realmente está postulado que no puede gobernarse así mismo. Conocer la verdad como lo han dicho gobernantes que siempre están al lado del pueblo y creen en la planeación democrática; “la realidad tiene límites, siempre se debe saber lo se pude hacer y lo que no se puede hacer”. Es de reflexionar que en la actualidad vivimos una crisis de la legalidad, los mexicanos no hemos sabido dar su importancia las leyes en el ordenamiento de la convivencia social.

Las demandas del pueblo cada día son mayores;  los pobres, los desamparados y humillados de la tierra ya no tienen esperanza de un paraíso, en el cual los seres humanos serían iguales de hecho, como fueron declarados iguales en derecho. Lo que es muy cierto es que la pérdida de esperanza es la que deja un gran vació. Es una verdad que los acontecimientos de inicios de siglo han transformado por completo la geopolítica mundial a gran velocidad. Sin lugar a dudas se presagian grandes conflictos: catástrofes ambientales, tensiones sociales e. incluso también de la libertad, incertidumbre en las personas, acerca de sus vidas y las de sus hijos. Es fundamental que nosotros, como ciudadanos establezcamos relaciones sociales basadas el respeto a nosotros mismos, a los demás y a nuestro entorno natural, comprometiéndonos con la defensa de la vida democrática, la legalidad y justicia.

 

Debemos de estar preparados ante cualquier eventualidad, se requieren de gobernantes que tengan serenidad en el poder, para que este fructifique se debe de tener carácter, pero no mal carácter. Si se tiene éste último, se tuercen las decisiones de estado, si se carece del primero, las torceduras son más pronunciadas. Ante las terquedades de la economía, las parsimonias de la administración, los dobleces de la política, la firmeza de los adversarios, la magnitud de los problemas y la gravedad de los rezagos, se debe de actuar con mucha inteligencia, en donde sobresalga el trabajo en equipo. Se tienen que hacer a un lado a los iluminados, soberbios y necios pero sobre todo a los agoreros de las mentiras donde rinden culto a su propia persona, creyéndose que nunca dejaran de ser lo que por mandato del pueblo y en tiempo determinado habrán de  dejar el puesto conferido.

Ante lo anterior descrito me tomo la libertad de hacer unas consideraciones, para que los gobiernos cumplan con su pueblo a cabalidad:

-.La decidida participación de los gobernantes por lograr realizaciones, consolidar programas y resolver problemas, permitirá avances significativos en las tareas propias de la administración pública; bajo un esquema de planeación en donde los planes y proyectos aterricen para hacer que las cosas sucedan.-

-.Bajo un proceso de desconcentración de funciones con orientación fundamental hará una mejor vinculación con la sociedad. Le permite aportar nuevas posibilidades de desarrollo, respetando sus valores y costumbres, tal parece que muchos gobernantes quieren acabar con ellas, cuando es preciso lograr identidad.

-.Salir al frente de los problemas más que desgastar, fortalece, más que desunir, solidariza. Los tres niveles de gobierno deben de reconocer problemas y errores y enfrentarlos con capacidad. Sabedores que el requisito elemental para salir adelante es la unión en cuanto a metas y objetivos.

-. Como en toda sociedad libre hay divergencias y oposición, ante esto no debe de detener las acciones, todo lo contrario, viene a enriquecer al proceso democrático. La vocación del orden político es crear un espacio para la libertad, extendiéndola, lo más que se pueda, a la vida colectiva y en medio de los fenómenos sociales que se crea.-

-.La conjunción de fuerzas democráticas ha permitido a la Nación en el pasado, superar obstáculos y agresiones, hoy nos permitirá marchar con paso firme hacia el dominio de los tropiezos temporales, sin sacrificar la democracia, la identidad, la cultura y el profundo respeto por nuestros valores.-

-.Importante es comprender que la batalla de las ideas no termina. No debemos de temer nunca a la discusión de las ideas, porque de ella siempre sale fortalecido un País. Esta es una de las fuentes de enriquecimiento de nuestra tesis de acuerdo a las épocas en que vivimos, de acuerdo a los cambios materiales y espirituales de nuestro pueblo. Ejercer a plenitud nuestra libertad, el conocimiento es lo más maravilloso para emprender con guía y brújula el camino a la prosperidad.

Pues bien necesitamos de un esfuerzo de renovación de los mexicanos, estamos redefiniendo muchas cosas. Urgen liderazgos que se atrevan al inicio de un cambio estructural en áreas fundamentales de la vida social, económica y política de nuestra República Mexicana. Las crisis ha agudizado, pero a la vez hecho posible, la necesidad de profundas transformaciones. Es muy importante reflexionar de la gran Nación en donde vivimos, que tiene más potencialidades que rezagos, que existen hombres y mujeres capaces de hacer frente a cualquier adversidad. Debemos de pensar que cada mexicano tenemos la responsabilidad individual de apoyar y fortalecer el Estado de derecho, porque éste ofrece los mejores medios para asegurar sus derechos.

Es necesario educar para comprender que las normas y las leyes son principios que regulan la convivencia en el hogar, en las comunidades, en el país; al tiempo que limitan el poder  de quienes ejercen la autoridad de manera que no se cometan abusos.

-.En medio del temporal marca la pauta de cómo enfrentar la crisis sin sacrificar soberanía y enfrentar tensiones internas sin perder rumbo. Por eso el contacto con el pueblo debe de prevalecer para evitar desequilibrios. Hablar siempre de frente con la ciudadanía y tomar con madurez lo que nos beneficia y rechazar los que nos perjudica.-

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