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Oportunidades para nuestros jóvenes

Por Humberto Famanía Ortega.-  Para poder ampliar los cauces en la expresión política, es justo y necesario ampliar las oportunidades en este campo a los jóvenes a fin de que asuman en forma responsable las tareas que les corresponden en el desarrollo democrático de la Nación. El compromiso con este sector de la juventud deberá de ser firme, claro e inquebrantable para que sumados con todos los mexicanos, se mantenga el rumbo fijado que nos dará una recuperación real y sólida que servirá de plataforma para alcanzar un crecimiento sostenido con nuevos empleos para aumentar nuestra producción, de esta forma contribuir a la grandeza mexicana.

 

La confianza en los jóvenes  deberá de aumentarse, dándole la oportunidad a su superación, actualmente la juventud representa la tercera parte de los mexicanos, por lo que una política dirigida a todos ellos, viene a ser un factor estratégico en el presente y el futuro del País. Todo el esfuerzo necesita estar encaminado en asegurar su futuro con una consolidación política, económica y social, que llene el espacio que les corresponde en la buena marcha de la República. Dicha generación nació y está creciendo con esta crisis que ha hecho mella a todos los mexicanos, y son ellos que tendrían el papel más importante en el rescate, para consolidarle como un territorio pujante y crear al mismo tiempo la confianza necesaria para el logro de sus anhelos como generación dinámica y nacionalista.

 

Estimulante es saber que en la juventud hay valentía, capacidad de protesta y espíritu de servicio, jóvenes vigorosos y responsables; habrá que canalizar su rebeldía por el sendero positivo del trabajo, haciendo a un lado la indolencia y la apatía. En ellos habrá que buscar siempre la superación de los conocimientos que le sean necesarios para la realización de sus anhelos. Por justicia a las presentes y futuras generaciones dotémoslas de confianza a fin de consolidar el desarrollo en donde con ideas claras y precisas, se llegue a obtener los instrumentos necesarios para poder aterrizar lo planeado bajo un esquema bien preciso. Ahora es tiempo de complementar en cada una de nuestras vidas la palabra confianza.

 

Educar a nuestra juventud es tarea primordial en el quehacer cotidiano de todos aquellos actores que están inmersos en la docencia de cualquier nivel educativo. Más sin embargo debe de buscarse una integración con el sector productivo y la universidades, tecnológicos o escuelas medias, a fin de acordar planes de estudios que fortalezcan a la empresa privada o pública para generar empleo a miles de profesionistas que egresan de diferentes planteles educativos. De acuerdo a diferentes estudios que se han realizado, es preocupante que de cada cuatro profesionistas que egresan a nivel licenciatura uno sólo es quien encuentra empleo. Elevando el nivel de estudios y ampliando las prácticas de los estudiantes de diversas disciplinas, seguramente aumentará la eficiencia y la calidad del trabajo que desempeñan.

 

Es urgente reflexionar también que cuando practicamos en privado, admitimos la importancia de la educación, pero una vez que se trata de cumplir nuestras obligaciones frente a la escuela, se queda un vació de responsabilidad, los padres de familia ven a la escuela como un depósito donde se deja a los niños y con mucha frecuencia no saben lo que estos viven ahí adentro, no saben lo que aprenden adentro de ella, no conocen los planes de estudio, ni los materiales educativos, en consecuencia hay un divorcio entre el sistema escolar y la sociedad. Creo se debe de alentar a encontrar los medios necesarios para establecer una comunicación entre padres y sistema escolar, más desde el preescolar, escolar, secundaria y preparatoria. Lo que queda muy claro es el descuido en el que se incurre en estos años que son primordiales en la formación de los jóvenes.

 

Me atrevo a decir que la mayoría de nuestra clase política es muy ignorante de los temas educativos, esto se puede confirmar rápidamente, no sólo en la parte documental, por eso  los planes y proyectos que se expongan deben de ser analizados con lupa. En cuanto a contenido y planteamientos, en algunos foros organizados respecto a estos temas revelaron una enorme ignorancia con respecto a los problemas que afectan al sistema educativo; tenemos una clase política lo vuelvo a repetir que ignora estos problemas y no los enfrenta, necesitamos hacer que las cosas sucedan por el bien de nuestros hijos, para prepararlos y sean ciudadanos productivos.

 

Por otro lado el problema de los recursos es severo, ya que tenemos un sistema educativo de más de 30  millones de alumnos, es uno de los más grandes de América  del Norte, lo que si nos consta es que somos el país más escolarizado en términos de estudiantes población, más que Canadá y Estados Unidos, en consecuencia tenemos un sistema gigantesco. Los resultados que presenta dicho sistema educativo siguen siendo preocupantes, en términos de socialización, y de formación cívica, están a la vista de todos y en cuanto a términos de aprendizaje los últimos estudios que se han realizado, confirman que se mantiene una tendencia a la baja en los aprendizajes. Lo que es cierto es que la  educación  debe de seguir siendo pública, seguimos adicionando pobreza, por lo tanto, solamente la educación seguirá siendo el instrumento para buscar las fortalezas en todos los aspectos de la familia.

 

Es necesario que quede claro que el sistema educativo debe de volver la vista no solamente hacia el sector moderno, también debe prestar atención a los sectores  marginados, a los grupos étnicos, a la micro industria, a las zonas de pobreza, al pequeño comercio, pero sobre todo a quienes tengan condiciones especiales en cuanto a emprendedores de negocios. También es necesario formar líderes estamos urgidos en todos los sectores, cuando se tienen buenas bases desde los primeros años de educación elemental, seguramente hombres y mujeres garantizarán la buena marcha de sus comunidades.

 

Hago la siguiente reflexión: En la sociedad moderna, existe una verdadera crisis como producto de una revolución  cultural, la que a su vez ha estado precedida por otras que pretendían darle al hombre la verdadera felicidad y sentido para sus vidas. En efecto los estudios dicen que desde el punto de vista cultural, la sociedad moderna se construyó sobre la base de dos nociones: razón y libertad. Ambos conceptos se encuentran también a la base de las ideologías  salidas de la civilización de las luces: el liberalismo y el socialismo, para quienes razón y libertad están indisolublemente unidos. A través de tales criterios se originan la ciencia, y por su intermedio, el progreso, la educación popular, la libertad democrática.

 

Lo que es verdad que hoy en día existe, una verdadera crisis provocada por la pérdida de la certidumbre, la cual no es más que nunca una pérdida del sentido que guiaba y orientaba nuestra existencia.

 

Necesario resulta extender una invitación a todos los jóvenes, a participar permanentemente en planes y proyectos ligados a la productividad de la Nación, e inclusive su incursión activa en política, entendida ésta, como obra de cultura, como obra de servicio y promoción de bienestar social, sin cultivar intereses mezquinos, ni odios amparados en su nombre.

-.Con juventud vigorosa, garantía estable en cualquier comunidad.-

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