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Decepcionantes

La discordia es ahora por la declaración 3 de 3, la cual ya habían cumplido tres de cuatro contendientes por la Presidencia, pero el retador Meade todavía no la presentaba, al menos hasta ayer, pero en el intento de debate, el Peje dijo amor y paz, en tanto que Anaya vio muy chiquito al Meade, porque va en el lejano tercer lugar.

Sin embargo el orgulloso Anaya con todo y lo inteligente y joven que es, no termina de aclarar las sinvergüenzadas de las cuales es acusado mientras le salen más y que ahora reviven, como la publicación del 21 de diciembre en el portal SDP noticias, firmada por la redacción, en donde se señalaban presuntos desvíos cometidos por Damián Zepeda, líder del Partido Acción Nacional, quien habría utilizado ese dinero en 2015, cuando intentó convertirse en alcalde de Hermosillo, su ciudad natal.

El texto de SDP, desde la entrada misma de la nota, consigna que los presuntos actos de corrupción habrían contado con “la venia” de Ricardo Anaya, hoy candidato a la Presidencia del Frente y compañero de Zepeda en San Lázaro entre 2012 y 2015.

El portal describía así el supuesto modus operandi, según el cual se habrían desviado hasta 700 millones de pesos: “La forma de operar seguía la ruta de lograr la asignación de recursos por parte de Damián Zepeda con el apoyo de Ricardo Anaya; ejecutar esos recursos a través de Centro Estatal de Concertación para la Obra Pública (CECOP), cuyo coordinador, ‘Pancho Platas’, se encargaba de licitar obras como parques y canchas deportivas.

Una vez que las obras se entregaban, invitaban a Zepeda a la inauguración para su lucimiento personal. La parte final de esa ruta era recaudar las ‘aportaciones’ de los proveedores de obra pública y destinar ese dinero a la campaña de Damián Zepeda en búsqueda de la alcaldía de Hermosillo, la cual no pudo alcanzar”.

Porque también contaban con la complicidad del corrupto gobernador panista Padrés, al día siguiente de esa publicación, Gilberto Jesús Gutiérrez Sánchez, presidente del PRI en Sonora, acudió a la Fiscalía Anticorrupción de ese estado a denunciar “la probable comisión de los delitos de peculado, abuso de autoridad e incumplimiento de deber legal, ejercicio indebido o abandono del servicio público y/o lo que resulte”.

En la justificación de la denuncia, el PRI retomó, casi párrafo por párrafo, la nota de SDP noticias y demandó que se citara a declarar a todas aquellas personas que puedan aportar información para el esclarecimiento de los hechos denunciados, “muy en particular a los ciudadanos Damián Zepeda Vidales, Ricardo Anaya Cortés y Francisco Arnaldo Monge Araiza”.

Zepeda salió en enero a denunciar la maniobra priista como una “represalia por la investigación por corrupción en Chihuahua”, llevada a cabo por el gobernador panista Javier Corral, y en rueda de prensa desde la Ciudad de México declaró que “jamás en mi vida he tenido bajo mi responsabilidad la asignación de obras públicas”.

Tres meses después, y en plena campaña electoral, fuentes en Sonora y en la capital del país afirman que el caso ha ido más allá del amago y más allá de suelo sonorense, porque según las fuentes, la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE) se habría interesado en la denuncia en contra de Zepeda, Anaya y Monge Araiza, este último por cierto recién absuelto de otra acusación por parte del actual gobierno del estado de Sonora.

El asunto resurge cuando apenas Anaya había logrado respirar de las acusaciones por la utilización de empresas fantasma en un asunto de 54 millones de pesos, presuntamente proveniente de fuentes dudosas de financiamiento.

Sin embargo, es claro que los ataques habrían logrado su objetivo: el candidato del Frente vio frenado su ascenso en las encuestas. Aunque según algunos sondeos José Antonio Meade habría capitalizado el frenón de Anaya, lo cierto es que el candidato oficial necesita ganarle más terreno al panista si ha de convertirse en quien dispute la elección a López Obrador.

Al parecer la intención del PRI es bajar al queretano todavía más, porque no resulta suficiente para que el tricolor gane puntos, porque el descenso de Anaya fue capitalizado por López Obrador y Margarita Zavala.

La liga a una investigación por parte de la FEPADE por presuntos moches, término tóxico para alguien que como Anaya quiere presentarse como candidato contra la corrupción del gobierno de Peña Nieto, puede resultar dañino, pero la FEPADE no se ha pronunciado, todavía.

Los reveses también embarran a los cercanos de Anaya, como sucede con el gobernador de Chihuahua, Javier Corral Jurado, quien dio a conocer la posible cancelación de un teleférico en Parral por no haber sido autorizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH); se anunció que se buscará rescatarlo para beneficiar el turismo en ese municipio.

Lo anterior quiere decir, que la obra avanzará, pero con las debidas autorizaciones y sin negocios en lo oscurito, como es el estilo de los panistas. El mandatario se reunirá con el alcalde de Parral, Alfredo Lozoya, para realizar un estudio serio y dar a conocer un plan realista y satisfactorio. Buena decisión.

A lo ya mencionado se le agrega en recuerdo de Josefina Vázquez Mota hace seis años en el estadio Azul, cuando arrancó su campaña y se le vació el recinto antes de empezar con su discurso de candidata “diferente”, igual Anaya empezó el domingo su campaña con un tropezón de pena ajena en San Juan de los Lagos, Jalisco.

En ese territorio históricamente panista, Anaya congregó a menos de mil personas y su presencia no alteró la pasividad dominical de esa bella ciudad alteña. Dio igual si hubiera ido o no.

A los asistentes al mitin de Josefina hace seis años los corrió el sol que caía inclemente al mediodía sobre las gradas del estadio. Pero a los panistas jaliscienses los espantó el respaldo que Anaya ha dado al candidato de otro partido, Enrique Alfaro, de Movimiento Ciudadano, a quien no le aceptaron las disculpas por la colocación de la escultura Sincretismo en la avenida Federalismo de Guadalajara.

En otro bastión panista, en Celaya, recibieron bien al abanderado panista-perredista-emecista, pero todavía descompuesto por la pifia en Los Altos de Jalisco, no pudo presentar ninguna propuesta. Y eso que es un joven inteligente y que practica yoga.

La coincidencia de los medios sobre el arranque de Margarita fue su compromiso por frenar los feminicidios, dicho en una zona caliente en ese tema: Ecatepec, en tanto López Obrador aprovechó su estancia en la frontera del norte para mostrar músculo donde no lo tenía (todo lo contrario de Anaya en Jalisco), le dijo dos o tres cosas a Trump y subrayó lo que lo identifica: su escepticismo del Tratado de Libre Comercio, el rechazo al Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, y en contra de gobiernos que son “una fábrica de nuevos ricos”.

De Meade se destaca su compromiso contra la corrupción y siete propuestas que van desde protección a la mujer, a la primera infancia, combate integral a la inseguridad y que nadie nazca en pobreza extrema.

Y de Anaya sólo es rescatable que va a dar una conferencia de prensa todas las mañanas, donde para estrenarse presentó a Raúl Padilla López como su coordinador de cultura, pero siguen los traspiés de los candidatos del Frente.

Nos leemos mañana.

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