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Ponencia Magistral del Dr. Muriá en la segunda edición del damajuana festival de racilla

El reconocido historiador y académico habló sobre su relación con este destilado y la forma en la que la población se ha conectado con el raicilla.

El viernes 16 del presente se llevó a cabo la gala inaugural del Festival de Raicilla “Damajuana 2018”, misma que se vio honrada con la presencia del Doctor José María Muriá, uno de los máximos ponentes en cuanto a la historia de Jalisco se refiere.

Con un quórum aproximado de 250 personas, se dio por inaugurada la segunda edición de este festival, cuyo objetivo es promover la revalorización de este famoso destilado que se encuentra fuertemente ligado con la historia del puerto y de las municipalidades circundantes, tal es el caso de Mascota, San Sebastián del Oeste y Cabo Corrientes; cuya arquitectura colonial reviste de historia al contexto cultural del que nace el raicilla.

-“La raicilla puede ser, incluso pronto,  una importante fuente de riqueza como arcanos que han quedado al margen del desarrollo turístico (sic) hablando de él podemos contribuir un tanto a la noble causa de su desarrollo”-. Así comenzó el Doctor Muriá, hablando del raicilla de forma personal, pero también enfatizando desde la perspectiva técnica, antropológica y económica que definen el pasado y presente de este producto.

El historiador habló de la diferencia de los agaves “inaequidens” y angustifolia”, destacando los sabores que cada una de las plantas y los minerales de su tierra aportan, y que a su vez permiten al degustador diferenciar el origen del mismo, ya que se han encontrado en Nayarit y al sur de Jalisco, vestigios de destiladores filipinos y arábigos, cuya fisionomía relata el contexto en el que se definió la manera en la que se produjo.

Los alambiques fueron copiados por la tripulación de Andrés de Urdaneta, en su primera expedición a las Américas en 1564. Fueron entonces los indios, que posterior a la conquista, copiaron la elaboración de este instrumento y comenzaron a producirlo.

En 1621, el cura de La Alcaldía Mayor de las Minas de Hostotipac (que más tarde daría el nombre a San Sebastián del Oeste) trajo consigo esta tradición, siendo ésta la primera región que comenzó a destilar, ya que su origen minero aportó el sabor característico del raicilla que, posteriormente se compararía al brindado por el proceso de origen arábigo que aporta este destilador.

De esta manera, los mozos oriundos de la región fueron quienes se interesaron en mayor medida en el consumo y producción del vino-mezcal local.

Traduciéndose entonces en una tradición que se ha conservado por más de cuatro siglos y que hoy, se pretende proteger con múltiples esfuerzos como este festival.

Al cerrar la conferencia la banda municipal amenizó la degustación que se ofreció a los asistentes. Este fue el inicio del Damajuana 2018 y así se dio paso a la serie de eventos que se realizarán en la isla del rio Cuale durante los próximos días.

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