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Otra vez juntos

Si la Ruta 5 de Espino acuerda enlistarse con las flotas de López Obrador, habrá otra vez un encuentro de los Germán Martínez y Espino Barientos, jerarcas de la ultraderecha y como a Calderón, sea el Yunque el apoyador del Peje para la elección presidencial.

Los panistas tradicionales recuerdan el pleito de Calderón con Espino en julio del 2008, cuando ya se había decidido que fuera Germán quien sucediera al juarense en la dirigencia nacional panista, pero bajo las condiciones de los yunquistas.

Secretario de la Función Pública en ese entonces, Germán se las dio completitas a Espino, quien intervino para el palomeo de los candidatos diputados federales y fue sellado el trato para ponerle a Peña Nieto una candidata que resultó a modo, para restarle bonos a López Obrador y facilitarle el camino a la residencia oficial al surgido del Grupo Atlacomulco.

Previamente el sucesor de Espino en la dirigencia nacional del PAN, había denunciado la penetración de la ultraderecha al interior del blanquiazul, pero luego reconoció todo lo que le debían al Yunque, cuya cabeza visible fue siempre Manuel Espino.

Los tradicionales afirman que fue Germán Martínez quien le vendió el alma del PAN al diablo, al forjar un pacto presuntamente para mantener a su partido en la silla presidencial, sin conocer los tratos oscuros del ultraderechista con las flotas de Peña Nieto.

El analista Francisco Garfias, reseñó una comida que ofreció en Quiroga, Michoacán, el dirigente nacional panista en su casa, donde recibió al entonces gobernador de Jalisco Emilio González Márquez y al personero de Juan Sandoval Íñiguez, Fernando Guzmán, secretario general de Gobierno y posteriormente candidato panista a la gubernatura, quien mordió el polvo con el priista Aristóteles Sandoval, desplazado por Enrique Alfaro, quien se ubicó en el segundo sitio.

Los meones de agua bendita como los llama Garfias, compartían el pan y la sal con el presunto liberal doctrinario panista, colocado en el puesto por el mal recordado Presidente Felipe Calderón Hinojosa.

Ningún columnista fuera de Francisco Garfias replicó para bien o para mal el hecho de la reunión en la casa de Germán Martínez, quien así pavimentaba su camino, antes de dejar la titularidad de la Secretaría de la Función Pública y contar con el apoyo de los yunquistas en la secesión de la dirigencia nacional panista.

El dizque liberal se reunió también con los ultraconservadores de Guanajuato, entre otros con el encuadrado con los de Espino y entonces gobernador de la entidad, Juan Manuel Oliva, marcado por las acusaciones de moches en complicidad con el entonces diputado y hoy candidato presidencial Ricardo Anaya.

Oliva, quien también al inicio del proceso electoral actual se anotó como presidenciable, siempre sostuvo enfrentamientos con Calderón, su entonces jefe, por los nombramientos de delegados panistas en Guanajuato, porque su jefe Calderón quería correr a los foxistas, pero Oliva quería mantener a los leales al paisano de las Poquianchis de San Francisco del Rincón, donde se ubica el Centro Fox.

Una vez que recibió línea de Manuel Espino, Oliva visitó a Calderón en Los Pinos, presuntamente para buscar acercamiento, pero no para el desarrollo de Guanajuato, sino para ofrecerle apoyo a Germán Martínez en la contienda interna y bajarle al tono de sus ofensivas verbales para el entonces Presidente Calderón.

En el tejido para suceder a Espino, la red tejida por el juarense contuvo detalles como la visita de Germán Martínez al gobernador panista de Morelos Marco Adame, quien había sido secretario de Comunicación durante la dirigencia de Espino Barrientos.

Ahora Germán Martínez está incluido en la lista de los diputados plurinominales de Morena, con la posibilidad de que otra vez haga tratos por debajo de la mesa con Espino Barrientos, como en la época de su asunción como dirigente nacional panista con la bendición de san Felipe Calderón.

Germán Martínez y Manuel Espino, ahora apoyadores del Peje, en la anterior elección para llevar a Peña Nieto a Los Pinos, le dieron duro a Manlio Fabio Beltrones, quien también se perfilaba para ser candidato priísta, pero también le tundieron a López Obrador, entonces candidato de la coalición Por el Bien de Todos.

Para debilitar a Josefina Vázquez, dicen quienes viven en la capital, que hubo asesinatos, como el de la regidora María de los Angeles Tamez, en Atizapán (Estado de México), del diputado Jorge Bajos Valverde, en Guerrero, perpetrado, de acuerdo con las investigaciones, por panistas y el tercero en Tonalá, Jalisco, donde fue victimado el ex funcionario en la administración de Jorge Vzcarra Mayorga, Carlos Romo Guízar.

La declarada guerra contra el crimen por Felipe Calderón, fue trasladada a las entrañas del panismo, porque agarraron vuelo y todavía no paran. Hace algunas semanas, fue asesinado el diputado Saúl Galindo Nolasco, quien pretendía postularse para la presidencia municipal de Tomatlán, donde la administración está conformada por una coalición PAN-PRD.

El domingo pasado se dieron a conocer las candidaturas de la coalición nacional, para las diputaciones federales y no hubo sorpresas, porque si Morena tiene dueño en la persona del Peje, el PRD en Jalisco tiene dueño en la persona del “Licenciado”.

Pero también los pleitos de los panistas fueron trasladados al Movimiento Ciudadano, partido de puro Jalisco, pero con genes del partido con colores albicelestiales, de donde surgen el presidente municipal y los diputados en funciones, tanto local como federal, Ramón Demetrio Guerrero y Luis Munguía, respectivamente, quienes optaron por el enroque ordenado por su líder Alfaro Ramírez.

Los pleitos, remanente de la guerra ultraderechista, se trasladaron también al 05 distrito, donde Munguía se postula para la local, pero sin el apoyo de sus correligionarios, además de dolencias ciudadanas por su conducta al exterior de la Cámara de Diputados.

A Mochilas le arrogan la enajenación de más de la mitad del patrimonio municipal, además de un gran ensanchamiento de la deuda y desviación de los abonos rebajados a los trabajadores y que no llegaron al Fonacot, dinero que puso en aprietos al presupuesto ejercido por Dávalos Peña el Cepillo, quien ha prometido cobrárselas a sus ex amigos, quienes le hicieron la vida imposible para evitar que jugara por la reelección. Veremos correr mole.

Nos leemos mañana.

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