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Apuntes

No puede negarse que los tricolores mantienen la tradición y el estilo de gritos, porras, aplausos y matracas, reinaron en la convención priísta para ratificar a Meade como candidato a la Presidencia postulado por el PRI, Verde y Panal.

Para la historia queda el detalle nada menor, de su nula militancia, en la primera vez que un ciudadano sin militancia partidaria abandera el octogenario partido otrora de las mayorías. El evento les hizo ver a los de enfrente, que la estructura está ahí, como en los años treintas del siglo pasado. Al final flotó en el aire la idea de que no el PRI corrupto, sino su dirigente “se tiene que ir”.

En la casa de enfrente lograron lo imposible al mezclar el agua con el aceite, con un candidato a quien como a Ochoa en el PRI, muchos panistas lo quieren ignorar y los perredistas no lo quieren, porque preferían al centavero jefe de Gobierno de la Ciudad de México. El naranja no pinta más allá de los colores en el logotipo de Ricardo Anaya y su pegajosa canción del niño presuntamente wirrárika.

Los seguidores consideran que el queretano es el del cambio inteligente, lo cual se desmiente al recordar a Felipe Calderón; con visión de futuro como fue visto en su discurso, pero un futuro que bien podría haberse planeado cuando el PAN las perdía todas, pero con ausencia de identidad panista, rechazo perredista y gandallez naranja.

El argumento de los panistas tal vez válido, es al triunfo de Calderón en 2006 por encima de López Obrador, pero con la acusación de las malas artes utilizadas para apoderarse de la candidatura. Si eso hizo con el partido, imaginen lo que puede hacer como Presidente, dicen sus detractores.

Lejos de cambiar la historia, los panistas le apuestan a repetir la hazaña de Calderon Hinojosa, pero a López Obrador la mayoría de los analistas lo ven como un candidato muy diferente al competidor fallido de 2006.

Para bajar a López Obrador, los estrategas en el cuarto de guerra del Por México al Frente, preparan las estrategias para debilitar al Peje por la inclusión de algunos de sus anotados en la lista de suspirantes a un escaño en el Senado, algo que también se les cuestiona a los frentistas al interior del PAN, porque es Mancera, el presunto perredista quien encabeza la lista de pluris.

Sin embargo ahora el Peje se cuida mucho de provocar enfrentamientos y muestra mesura, con la premisa de “un cambio verdadero”, porque el “cambio inteligente” de Anaya no significa eso y Meade significa más de lo mismo, según los estrategas de Morena.

López Obrador deberá atender las inconformidades de los suspirantes a las jefaturas delegacionales de la capital del país, donde dejaron fuera a los fundadores del partido del cual es propietario el tabasqueño.

A las bravatas de Anaya le respondió Mikel Arriola, candidato capitalino del PRI. Le dijo que fije una postura sobre temas torales como el aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo, porque sabe la postura de los militantes de su partido y el pensamiento presuntamente liberal de la izquierda, de donde se supone tendrá los apoyos para llegar a la Presidencia.

A su cuenta de Twitter, el exdirector del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) subió un video en el que recordó que hace una semana, cuando se oficializó su candidatura al gobierno capitalino, se pronunció por someter a consulta temas como el matrimonio gay y el aborto.

Pero si los aplausos de panistas y perredistas le llovieron a Ricardo Anaya en su presentación como candidato, hubo quien le cambió la cara al panorama en un evento que se supone sería solamente de halagos para el queretano.

Anaya se puso de todos los colores de su logotipo, cuando le recordaron en pleno evento que Javier Corral, el gobernador insurrecto de Chihuahua, quien acusó a “su candidato” de montar una simulación democrática para ser ungido candidato.

A lo anterior el chihuahuense agregó que no solamente está inconforme, sino que recurrirá al Tribunal Electoral en la búsqueda de que se reponga el proceso para la elaboración de las listas plurinominales panistas, donde pusieron a la cabeza para el Senado a Miguel Mancera, de genes perredistas.

Las malas lenguas afirman que Anaya le habría pedido a Corral que no se presentara en la convención nacional para hacerlo candidato, pero todavía se entripó más cuando leyó en las crónicas de los alcoholegas, que el más aplaudido en el evento fue precisamente Javier Corral.

Las listas de los pluris al Senado no estuvieron exentas de sorpresas también en Morena, donde se incluyó al líder sindical minero Napoleón Gómez Urrutia, el exlíder panista Germán Martínez y la activista Nestora Salgado, con aprobación unánime de los consejeros morenistas

En el historial de Napoleón Gómez Urrutia, se anota una orden de aprehensión girada en 2006 por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita, tras lo cual se exilió y ahora reside en Vancouver, Canadá.

Nestora Salgado es activista y defensora de los derechos indígenas; también fue comandante de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria (CRAC-PC) en el municipio de Olinalá en Chiapas.

Estuvo detenida en cárceles de máxima seguridad de agosto del 2013 a marzo del 2016, acusada de realizar al menos 50 secuestros. Tras su liberación, la Fiscalía General de Guerrero apeló todas las sentencias por las cuales se le decretó su libertad, pero hasta la fecha no se han presentado pruebas de su participación en los presuntos secuestros.

La ex ministra de la Suprema Corte Olga Sánchez Cordero, quien fue presentada por Andrés Manuel López Obrador como la posible titular de la Secretaría de Gobernación,  si llega a ser Presidente, pero ahora fue incluida en la lista de los suspirantes a un escaño en el Senado. Sánchez Cordero se ha mostrado a favor del derecho al matrimonio de las personas del mismo sexo y de avalar estas uniones, así como del aborto.

También fue incluido en la lista de los afines a López Obrador, el ex gobernador zacatecano y ex coordinador de la campaña del Peje, Ricardo Monreal Ávila, quien parecer ya fue “perdonado”, luego de su inconformidad porque esperaba ser candidato a la jefatura de Gobierno de la capital.

Por lo que toca a la lista de diputados pluris de Morena, destaca el eterno Porfirio Muñoz Ledo y la ahora ex panista Gabriela Cuevas, quien en enero pasado renunció al PAN ahora se encuentra en la lista de la Circunscripción cuatro.

A los tres de las coaliciones, se les suman otros tres que podrían complicarles el camino, con pérdidas para Anaya, porque el ex Bronco viene de triunfar como gobernador “independiente”, pero Margarita y El Jaguar tienen procedencia panista y perredista, nada menos que los partidos que postularon al imberbe queretano.

Nos leemos mañana.

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