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Solamente un despegue

Pasada la mitad de la precampaña, deberíamos tener algún indicio de ventaja por parte de alguno de los tres ya definidos para las candidaturas de las tres tristes triadas, PAN-PRD-MC; PRI-PVEM-Panal y Morena-PT-PES, pero solamente repunta el Peje.

Todavía no se sabe quien ganaría, pero hay mediciones y no precisamente encuestas. Una de ellas es la medición de interés para los políticos, en el portal de San Google, donde se mide tal interés por los precandidatos.

Se trata de Google Trends, un instrumento electrónico que compara las veces que se ha buscado en internet a una determinada persona y el resultado hasta el inicio de esta semana, es que Andrés Manuel López Obrador hace una precampaña que genera más interés que sus contrincantes.

Con una escala normalizada que da un máximo de 100, AMLO tiene una media de 69 puntos en los últimos 30 días; en un distante segundo lugar aparece José Antonio Meade con 27 puntos; le sigue Ricardo Anaya con 23 puntos; Margarita Zavala tiene cinco puntos, y Jaime Rodríguez, El ex Bronco, tiene un punto.

Del ánimo anti PRI ya todo mundo tiene pleno conocimiento, pero la mala noticia no es para Peña Nieto ni para el propio precandidato de la alianza del Tricolor con sus partners del Verde y Panal, sino para el imberbe panista postulado de la coalición Por México al Frente.

Los dos sotaneros en lugar de pelearle al Peje el primer lugar, pareciera que disputan el tercero, lo cual hunde en la desesperación a las dirigencias del otrora Frente Opositor, pero Ricardo Anaya tiene problemas para superar al abanderado del PRI.

En este panorama hemos visto encuestas que le dan un segundo lugar a Anaya pero otras lo mandan al tercero, lo cual hace pronosticar un empate técnico entre el priísta que no lo es y el perredista que tampoco.

A diferencia de hace seis y doce años, cuando el PAN encabezaba las encuestas o cuando menos cuando hace seis la competencia era de Peña Nieto con López Obrador y pareciera que el PAN se encuentra condenado a estar en el tercer sitio, con el plus de que arrastra en su caída al PRD y MC.

Las propuestas del imberbe no lo dejan repuntar y pese al asunto de Duarte el de Chihuahua, el activismo de Javier Corral y su caravana por todo el país, llevan a su equipo a replantear la táctica de Anaya, quien resulta incapaz de dialogar con auditorios que no sean los de “su prensa”, aunado a la poca capacidad para ganar una en solitario, como sí lo han hecho los otros institutos políticos.

Para los del PAN la situación es grave y la cuesta de enero no les resultó difícil, porque con todo y su grave situación les resulta fácil, porque tal cuesta para los albicelestiales, no es de subida, sino cuesta abajo y su precandidato ya se ponchó.

El PRI tiene a ex gobernadores en la cárcel y otros en calidad de prófugos, pero esos ya salieron y enfrentan a la justicia; sin embargo los del PAN, todavía en funciones, enfrentan malas administraciones con problemas como el secular de la inseguridad, como el caso de Veracruz, Baja California y Chihuahua, donde el gobierno se administra por el PAN o en su caso por gobierno coaligado.

Algo bueno debe tener el corrupto maestro de los moches Anaya y posiblemente también tenga lo suyo el del PRI, aunque yo todavía no se los encuentre (lo bueno), porque se encuentran en empate técnico y ninguno deja el tercer lugar.

Tal vez el problema de los perredistas y panistas radique en que sus ataques están totalmente centrados en atacar al PRI y su abanderado, con el peligro de que lo conviertan en mártir y logre repuntar, en cuyo caso con quien empataría, es posible que sea con López Obrador, a quien los de Por México al Frente, no lo tocan ni con el pétalo de un tuitazo.

Conforme a las estadísticas de votación, entre PAN y PRD superan ampliamente en el número de votantes a favor de su candidato, pero en el PRD la percepción es que su candidato debió ser Mancera y todavía hay posibilidad, porque resulta más posible que voten los panistas por Mancera, que los perredistas por Anaya.

Su pelea es por bajar a Meade, pero la pelea es abajo, mientras López Obrador se les pela a ambos. El Peje también le pega al priista, porque sabe que en el pleito de sus dos contrincantes, el rival a vencer en los últimos sesenta días no será Anaya, porque la maquinaria priista ya se prepara y la otra está en las mismas.

Los ataques de AMLO contra se dice Mid, le ayudan a Ricardo Anaya, pero las sumas de panistas, tanto a la alianza priísta como la de Morena, cada día debilitan al ya desinflado queretano, a quien todavía le falta enfrentar otras acusaciones que ya se preparan en los cuartos de guerra del Peje y de Mid.

Entre los ataques al priísta que no es tal, coinciden López Obrador y Anaya en que la jerarquía del tricolor encabezada por el descalificado Peña Nieto, contempla bajar de la contienda a Mid, pero su actitud los desmiente, porque de ser así, debiera Anaya buscar ya pelear el primer lugar con el Peje y no el segundo y tercero con el tricolor.

Ricardo Anaya trae problemas al interior de su partido por la forma en que se hizo de la candidatura presidencial, y esa es una de las razones por las cuales no levanta, pero todavía no le llega Margarita Zavala, quien podría estar en la boleta, pero en caso de que no fuese así, de cualquier manera la campaña de Zavala será en contra del imberbe.

Al inicio de la contienda por la candidatura panista, la visión común veía al PAN otra vez como opción, pero Anaya no puede crecer ya en conocimiento, porque los millones de spots donde apareció y sigue apareciendo, le dan casi cien por ciento de conocimiento de su imagen, pero Mid todavía es desconocido por la mitad de la ciudadanía, pero si corrige su discurso, se le puede ir para competir con el Peje.

Algo que no han considerado los del Frente, es que la gente rechaza al PRI pero no a su candidato, de quien se sabe trae genes tanto del tricolor como del PAN, porque su padre fue destacado priísta, pero su abuelo materno fue fundador del PAN. Algo a considerar si se toma en cuenta la desbandada de lo que queda del PAN.

Meade tiene hacia donde crecer. Anaya, que hoy debería estar arriba con esa poderosa alianza, desgastó al PAN como alternativa a AMLO, que sigue siendo el puntero. Por ahora.

Sin embargo hay coincidencias que nos harían buscar al menos peor, o al menos algún independiente que no sería el ex Bronco, pero sí Ríos Piter, quien llevan once entidades en su dispersión geográfica y tiene más posibilidades de inclinar la elección en su calidad de independiente. Más que Margarita y Rodríguez Calderón.

Pero la mayoría no quiere al priísta, como también la mayoría no quiere a López Obrador y la mayoría coincide en que tampoco Anaya es opción para la Presidencia y para la decisión final, habremos de esperar para que la boleta pueda presentarse completa.

En febrero vence el plazo y sabremos si habrá candidatos independientes, lo cual haría mover toda la configuración, dado el rechazo para los tres hasta hoy precandidatos.

Nos leemos mañana.

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