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Ahora cuesta arriba

Los tapatíos arrancaron la fiesta para tener una feliz navidad, ya dispuestos para la ratificación, ahora sí la verdadera, para regresar a Enrique Alfaro adonde nadie sabe, pero que según los indicadores, no será la gubernatura de Jalisco.

Formalizó Alfaro su salida como alcalde de Guadalajara con la petición de licencia, aprobada por unanimidad y con un respiro de alivio, no sin alegría de los locatarios del Mercado Corona y otros más, donde las tropelías del gobernadorcito metropolitano hizo de las suyas.

La porra de acarreados, organizada por el jefe de lambiscones del ahora alcalde con licencia, Hugo Luna, no fueron suficientes para acallar la voz del regidor del PRI Sergio Otal Lobo, quien dejó de manifiesto que las promesas del primer edil, surgido del partidillo, no cumplió con la conversión de Guadalajara en la ciudad más iluminada.

Ni siquiera en el centro de Guadalajara, pero donde sí fueron colocadas las luminarias de led, la empresa concesionaria dejó las calles de por sí llenas de baches, ahora con zanjas, las cuales abrieron y nunca dejaron bien, luego de renovar el cableado para las lámparas.

No solamente lo dijo Otal Lobo, sino el clamor de los tapatíos de que la ciudad no está como dice Alfaro, en su mejor momento y aclaró que las calles rehabilitadas, unidades deportivas ahora en buenas condiciones, fueron con dineros federales y estatales.

Ahora se va en búsqueda de contender por la gubernatura de Jalisco pero con todo en contra, principalmente de los vecinos del Deán, de San Rafael, de Huentitán, la Unidad Modelo y otros rumbos, además de la siempre creciente inseguridad.

Otros votos en contra serán los de los comerciantes del centro de Guadalajara, donde solamente se abrieron los espacios para los militantes confesos del partidillo Movimiento Ciudadano y con la promesa de que lo apoyarán en su intención de ser gobernador.

Los vendedores tenían ingresos de unos 300 pesos diarios, pero al cesarlos en su actividad, les fueron ofrecidos trabajos en salario mínimo, a todas luces insuficiente para la manutención de la familia.

Los locatarios del Mercado Corona van por la revancha, luego de que el jefe de lambiscones Hugo Luna, los amenazó y presumió que todos le tienen miedo a Alfaro y que éste con un manotazo pone a temblar hasta al pelón mayor.

Hugo Luna fue exhibido en grabaciones en discusión con los comerciantes inconformes con la distribución de los espacios en el nuevo Mercado Corona, quien para asustarlos, como se escucha en la grabación, aseguró tener de subordinados a los integrantes del Poder Judicial y el Legislativo, principalmente al ahora suspirante por la alcaldía Ismael del Toro, quien posteriormente fue “convencido” por Alfaro para que defendiera a su jefe de lambiscones.

La relación de Alfaro con la delincuencia, quedó de manifiesto con la captura de Sergio Kurt Schmidt, “El Pistolas”, operador financiero del Cártel Jalisco Nueva Generación, se difundió que su hijo Kurt Schmidt, aparecía en la nómina municipal tapatía.

Se le arroga también a Enrique Alfaro, la amenaza no cumplida contra la periodista Susana Mendoza, quien en su tiempo de regidora, fue amagada para apoyar un contrato de espectáculos contratados por la familia del “Pistolas”.

El dinero de la tesorería municipal fue manejado al antojo de Alfaro y su pandilla, como quedó de manifiesto con la contratación de Eu Zen, La Covacha e Indatcom, las cuales manejan la imagen del concesionario del partidillo, desde que Alfaro fue presidente municipal perredista en Tlajomulco.

Alfaro también fue criticado por su política para regular violaciones a instrumentos de planeación: impulsó el Reglamento de Compensación, Indemnización o Mitigación por Acciones Urbanísticas para que desarrolladoras pudieran continuar con sus obras.

​En  El Dean y Parque San Rafael, el Gobierno de Alfaro encontró resistencias de vecinos para las obras de vasos reguladores. Los colonos acusaban ecocidios e intereses inmobiliarios de por medio en los trabajos.

Otro frente de oposición ciudadana para Alfaro se abrió en el barrio de Mexicaltzingo. Ahí, los vecinos se inconformaron porque el Municipio donó un predio de la plaza principal para la construcción de un estacionamiento a favor del Teatro Diana, operado por la Universidad de Guadalajara.

Alfaro también ha sido señalado por la venta del patrimonio municipal. En la Administración se aprobó desincorporar cuatro predios que suman casi 100 mil metros cuadrados para ser vendidos.

Enrique Alfaro realizó la primera ratificación de mandato en Guadalajara, pero con apenas un 19 por ciento de aprobación, a diferencia de cuando ganó la elección para la alcaldía y no se diga la gran aceptación de los alcoholegas de los medios. De luna de miel.

Pero la de miel se convirtió en hiel, cuando algunos periodistas se atrevieron a hacer algunos señalamientos, pese a que antes, el alcalde les había dicho que “están a prueba”, en la cual fueron reprobados por el pelón y se refirió a tres diarios locales como “basura”.

Alfaro y su administración emanada del partidillo, trató de matar de hambre a decenas de calandrieros, en su intención por imponer las alfarandrias, cinco de las cuales ya fueron entregadas, en un negocio con uno de sus cuates, presuntamente para no hacer sufrir a los caballos, pero con el fondillo fruncido con los tauroaficionados. Mantiene una escuela taurina con fondos municipales. Para Alfaro los toros no sufren.

Los guadalupanos se consideran agraviados por una estatua ubicada sobre el camellón de la avenida Federalismo y los rosarios y manifestaciones sabatinas se han sucedido para protestar y pedir el retiro de la escultura, la cual consideran atentatoria contra las creencias de los tapatíos, siempre tan mochos.

El remate fue horas antes de solicitar la licencia para dejar el cargo, con la inauguración de un adefesio horrible surgido de los “sueños” de Alfaro, quien soñó que su horrible cara y lisa pelona, se poblaban con un árbol frondoso.

Las lenguas viperinas afirman que los más de cuatro millones que costó la horrible escultura de Fors, fue como “compensación” por las canciones naranjas del partidillo, las cuales con los mismos artistas, hoy se escuchan en las radio y televisoras, con el mismo niño cora de la canción Guadalajara, Guadalajara.

El equipo de Alfaro le aseguró que si los de Tlajomulco le aguantaron la concesión de cientos de permisos para fraccionamientos y los tapatíos con ser tan inteligentes votaron por él, los habitantes de los demás municipios son más tontos y votarán a ciegas por el pelón.

Nos leemos mañana.

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