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Méndigos diputados

Mientras todos los alcoholegas, los organismos civiles y los liberales estaban pendientes de los debates en torno a la Ley de Seguridad Interior, los pinches diputados metieron un gol del cual nadie se dio cuenta y que beneficia a la ultraderecha y principalmente a los políticos. Una ley mordaza que se la comieron toda.

Las críticas a los gringos fueron más extensas en los medios nacionales que la nota, perdida el viernes en interiores y sin ninguna prioridad, pese a que los más perjudicados son los medios de comunicación.

Se critica a Trump por la censura y los ataques a los medios, como en el caso de la prohibición a los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), para usar en documentos oficiales para el presupuesto de 2019 siete palabras incluidas en una lista, entre ellas, “transgénero”, “vulnerable”, “feto” y “diversidad”, según informa el diario The Washington Post.

Queda además por el gobierno estadounidense, veta el empleo de “con base a la ciencia”, “con base a las evidencias” y “derecho” en todos los papeles oficiales que los burócratas gringos preparen para su propuesta presupuestal para el siguiente año.

Por medio de memorandos a los empleados, los funcionarios de alto pedorraje les comunicaron la disposición el jueves de la semana pasada, conforme a la versión de un analista de políticas participante en el encuentro donde fue acordada la disposición.

Los participantes en la reunión tuvieron diversas reacciones, pero según el informante, la mayoría de incredulidad, en lo que dicen algunos de los asistentes, que en el “país de las libertades”, nunca se había aplicado una medida de tal envergadura.

No se les dio sin embargo a los analistas un catálogo de equivalentes, porque en algunas ocasiones en proyectos de investigación y medidas contra epidemias, como la del sida, se aplica constantemente la palabra transgénero, además de investigaciones acerca de las consecuencias del virus del Zica en fetos, palabra que tampoco tiene sustitución.

Se sugiere en la nueva disposición de la administración del retrógrada presidente de los Estados Unidos, que una buena idea para decir en lugar de con base a la ciencia, formulen sus peticiones de presupuesto conforme a los estándares y deseos de la comunidad.

Pero eso resultó solamente una ocurrencia más del mandatario gringo en lo referente a los CDC, dependencias del Departamento de Salud, y los cuales cuentan con más de 12 mil empleados y un presupuesto anual de unos 7,000 millones de dólares. Una bicoca.

Peor nos fue en México el pasado fin de semana, cuando los pinches diputados más retrógradas que Trump, con 386 votos de todos los grupos parlamentarios representados en la Cámara de Diputados, mandaron el aguinaldo con su despedida para largarse de vacaciones, con el ordenamiento de lo que se ha llamado ‘ley antimeme’.

Ahí no se contempló el pleito de los hombres por los mayates o de las mujeres por sus queleles, porque en tres minutos, aprobaron reformas al artículo 1916 del Código Civil Federal, para establecer restricciones y “mordazas” a quien comunique, por cualquier medio, información, “cierta o falsa”, que cause “deshonra o descrédito a alguien”.

No hubo porque nunca lo ha habido, distingo entre los del PRI, PAN, PRD y los partidillos PVEM, Morena, MC, Nueva Alianza y Encuentro Social– porque todos se despidieron del período final del año, con la disposición de que con dicho ordenamiento: cualquiera estará “sujeto a la reparación del daño moral de acuerdo a lo establecido por este ordenamiento y, por lo tanto las conductas descritas se considerarán como hechos ilícitos”, como la siguiente:

“El que comunique, a través de cualquier medio tradicional o electrónico, a una o más personas la imputación que se hace a otra persona física o moral, de un hecho cierto o falso, determinado o indeterminado, que pueda causarle deshonra, descrédito, perjuicio, o exponerlo al desprecio de alguien”, lo que se ha llamado ‘ley antimeme’ por el anonimato de ese tipo de expresiones en Internet.

La propuesta fue elevada al pleno por la comisión respectiva, a iniciativa del puñal diputado priísta de Nuevo León, Pablo Elizondo– expone que “en el orden jurídico mexicano, el derecho fundamental a la libertad de expresión de las ideas se encuentra protegido en los artículos 6 y 7 constitucionales, así como en los artículos 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, y 19 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

“De la lectura de dichos artículos, y para los efectos que nos interesan, se desprende que todas las personas gozan el derecho a la libre información, cuyo ejercicio sólo podrá ser restringido mediante la exigencia de responsabilidades ulteriores en aquellos casos en que se afecten los derechos o reputación de terceros”, añade.

Pero no solamente se exhibieron como represores, sino cínicos al festejar en Twitter: “se considerará como hecho ilícito la comunicación, a través de cualquier medio, de un hecho, cierto o falso, que pueda causar deshonra, descrédito, perjuicio o exponer al desprecio de alguien”, escribió y hasta presumió: “#LoHacemosporTí”. Ni la pinche burla perdonan.

El dictamen se avaló en la Comisión de Justicia –que preside el diputado del PRI Álvaro Ibarra Hinojosa, también de Nuevo León– y sin un solo orador en el pleno de la Cámara Baja.

Lo cierto es que alguien puso el balón para gol y porque fue el último de los temas contenidos en 45 dictámenes, que fueron aprobados en forma de mayoreo por los talegones, quienes ni siquiera se dignaron leer la propuesta, mucho menos el dictamen.

Tan productivos se pusieron estos webones, que sin leer aprobaron además de los 45 dictámenes y 88 puntos de acuerdo y la Presidencia de la Mesa Directiva ordenó la apertura del sistema electrónico por sólo tres minutos para recoger la votación en lo general y en lo particular, sin discusión del tema. Porque ya les urgía irse a sus vacaciones.

Ya en la puerta de salida, y casi de manera inadvertida, los diputados aprobaron una reforma al Código Civil Federal, que establece que se considerará como hecho ilícito la comunicación, a través de cualquier medio, de un hecho, cierto o falso, que pueda causar deshonra, descrédito, perjuicio o exponer al desprecio a alguien. La propuesta de reforma la presentó el PRI y ya se encamina al Senado para su revisión. El tema pasó casi de noche.

Es de esperarse que con más calma y luego de las posadas y festejos de fin de año, los defensores de la libre expresión se manifiesten en el Senado, porque la reforma no puede pasar, dado que nadie podrá, bajo riesgo de ser multados o despojados de sus bienes, ni siquiera publicar memes.

Nos leemos mañana.

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